La lumbalgia es el dolor localizado en la parte inferior o baja de la espalda, cuyo origen tiene que ver con la estructura músculo-esquelética de la columna vertebral.
Posibles causas funcionales
Las causas funcionales de la lumbalgia pueden ser variadas, pero siempre están en relación con la estructura muscular y esquelética de la columna vertebral. Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Lesiones musculares y ligamentosas
- Problemas en los discos intervertebrales
- Problemas en las articulaciones facetarias
- Condiciones degenerativas
- Malas posturas y sobrecarga.
- Hernias discales, o protrusiones.
- Estenosis espinal.
- Síndrome de Facetas.
- Debilitamiento muscular.
- Reflejo abdominal.
Posibles causas psicosomáticas o emocionales.
Las vértebras lumbares, a parte de una desvalorización e impotencia, nos orientan hacia las relaciones humanas, las relaciones sociales. A menudo, hacen intervenir las relaciones familiares. También pueden afectar orígenes sexuales o con el dinero.
Cada vértebra lumbar, nos indica con más precisión el posible conflicto asociado.
Posibles causas energéticas
Hay meridianos que pueden afectar a la zona lumbar muy frecuente mente, como VB por su directa ubicación anatómica, pero también ID o IG de forma más indirecta. De todas formas, la medicina china y su penta-cordinación requieren de un diagnóstico profesional y más preciso.
Terapias complementarias y y tratamientos:
Las terapias complementarias y alternativas para la lumbalgia pueden incluir:
- Manipulación manual: Un osteópata, quiropráctico u otro profesional de la salud realiza ajustes físicos en la columna vertebral con el objetivo de mejorar la movilidad y reducir la rigidez, el malestar o el dolor.
- Acupuntura.
- Masaje.
- Kinesiología Holística.
- Par biomagnético.
- RPG y cadenas musculares.
- Yoga, Pilates y natación.
- Muy posiblemente, revisión de la dieta.
Recuperación
La duración de la recuperación de la lumbalgia depende del alcance en los tejidos y del grado de inflamación de los mismos entre otros factores. Por el contrario de lo que se imaginan, el hielo suele ser el mejor aliado en estos casos.
